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¿Qué es un smart contract?

El surgimiento de la tecnología blockchain ha conllevado la aplicación de estos sistemas en distintos aspectos de nuestra vida. Los contratos inteligentes o smart contracts suponen una nueva forma de verificar y cumplir un contrato de forma automatizada gracias a un sistema de blockchain, pero ¿Qué es un smart contract? ¿Qué son jurídicamente los contratos inteligentes?

Los smart contract son códigos informáticos que permiten ejecutar de manera automática los elementos de un contrato, verificando el acuerdo entre las partes sin que estas intervengan.

Esta verificación proviene del uso de la tecnología blockchain, ya que la cadena de bloques es la que va a impedir la manipulación del código, y va a dotar, por tanto, de confianza al contrato.

Para que el contrato pueda ser autónomo y ejecutarse automáticamente, las cláusulas que contengan deberán ser objetivas, es decir, no podrán existir cláusulas que necesiten de interpretación, lo que nos lleva a que estos contratos principalmente se usen para ejecutar transacciones económicas.

Como hemos visto, estos contratos, jurídicamente, no son propiamente contratos, de ahí que se hable de smart contracts en el ámbito informático haciendo referencia al código que los compone, o de “Smart legal contracts” desde la perspectiva del derecho, siendo un acuerdo redactado en código ejecutable de manera automática, cuando se verifique el cumplimiento de lo acordado, desprendiendo efectos jurídicos.

¿Tendrán la misma validez que un contrato habitual?

Los contratos inteligentes poseen los mismos elementos esenciales de los contratos tradicionales recogidos en el Código Civil Español:

  • Consentimiento de las partes

  • Objeto del contrato

  • Causa de la obligación.

Siendo así que como veremos en futuros artículos con más precisión, su particularidad es que el consentimiento se va a manifestar de forma electrónica.

No existe obstáculo para no reconocerles la condición de un contrato conforme al artículo 1278 del Código Civil, que ampara la libertad de forma de los mismos, estando los contratos inteligentes expresados en código, con la excepción a esta libertad de forma, los requisitos que puedan establecerse en otras leyes, como por ejemplo en lo relativo a la contratación con consumidores y usuarios.

A estos contratos le son de aplicación las normas relativas a la contratación, ya que no tienen una regulación específica, ni en España, ni en otros países, por lo que se les considera un tipo de contratos electrónicos, los cuales pueden verse amparados en lo dispuesto en la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico.

La futura regulación de estos contratos, deberá abordar cuestiones cómo la competencia de los Tribunales, la responsabilidad, así como los requisitos específicos respecto a forma o fondo de estos contratos que deban ser tenidos en cuenta.

Uso de los smart contracts

Como hemos visto, este tipo de contratos actúan de manera automatizada, por lo que en su aplicación cotidiana servirán para agilizar las tramitaciones de diferentes procesos. Por ejemplo, en el caso de la contratación de un vuelo a través de estos contratos, serviría para que de manera automatizada y sin necesidad de iniciar un trámite de reclamación, ante una cancelación por parte de la compañía aérea, el contrato actuara reembolsándote el importe correspondiente.