¿Qué estoy adquiriendo cuando adquiero una tarjeta Visa IKEA?
Muchos habréis oído hablar de la tarjeta Visa IKEA, o incluso os la habrán ofrecido y puede que la hayáis adquirido, pero ¿nos han explicado bien qué estamos adquiriendo?
La tarjeta Visa Ikea, se ofrece al usuario como una manera cómoda y fácil de financiar sus compras, eligiendo entre tres modos de pago y todo ello sin intereses. En principio, parece una solución viable para el usuario que quiere hacer una compra grande y quiere pagarla a plazos, pero ¿es tan sencillo?
Todo sobre la tarjeta IKEA
Si bien la adquisición de la tarjeta es bastante sencilla, únicamente tienes que tener una cuenta bancaria, la situación no es tan clara como parece. Este producto financiero “sin intereses” va a funcionar como la concesión de un micro crédito al usuario, es decir, va a funcionar como una de las conocidísimas tarjetas revolving.
Este tipo de tarjeta permite hacer pagos se disponga o no de fondos en la misma, es decir, cuando no tengas fondos en la tarjeta, las cuotas de la compra a plazos realizada se seguirán cobrando. Es en la devolución de este “dinero prestado” donde se aplicarán los intereses remuneratorios correspondientes, que por lo general suelen ser muy elevados, habiéndolo declarado nuestros tribunales en múltiples ocasiones como abusivo.
Algunos de los inconvenientes de esta tarjeta
El problema principal de este tipo de producto financiero es que si no se comprende bien, puede ocasionar un sobreendeudamiento en el usuario, ya que el interés sobre “el dinero prestado” es tan alto, que en ocasiones no se puede llegar a amortizar la deuda, ya que en cada intento del usuario de pagar el capital prestado sólo están cubriendo los intereses del mismo, quedando siempre deuda pendiente de amortizar.
El ofrecimiento de este tipo de tarjetas suele ser poco transparente, indicando únicamente al usuario que puede realizar las compras a plazos a 0 intereses, que no tiene costes de mantenimiento, y todas las ventajas que ofrece, sin mencionar qué ocurre si, por ejemplo, no hay fondos en la tarjeta y se cobra una cuota de las compras realizadas.
Por esta práctica tan poco clara y por la aplicación de intereses usureros, en muchas ocasiones se pueden reclamar los intereses pagados de más por el usuario, por lo que si has contratado este tipo de servicio, te has visto afectado, y quieres conocer tus opciones, puedes contactar conmigo y estudiaré la viabilidad una posible reclamación.